¿Qué tipos de termostatos existen?

Si te has preguntado qué termostato puede adaptarse mejor a las necesidades de tu hogar, debes saber que todos tienen como principal función regular la temperatura.

Sin embargo, se diferencian por el tipo de marcación y el dispositivo al que van conectados. Encontrarás termorreguladores para duchas, calefactores, aires acondicionados, hornos y más.

Algunos controladores mantienen el ambiente agradable dentro de casa. También hay modelos que protegen los aparatos electrónicos de sobrecargas y temperaturas elevadas. Te presentamos los tipos de termostatos más usados.

Los tipos de termostatos más buscados

Te explicamos un poco más sobre ellos:

Aquí tienes todos los tipos de termostatos que hay en la actualidad. Se clasifican de acuerdo al lugar donde se conectan, su función o programación:

  • Cronotermostatos: este controlador programa su funcionamiento por días o franjas horarias. Es ideal si pasas mucho tiempo fuera del hogar, porque evita que el termostato trabaje constantemente y te ayuda a ahorrar en la factura de electricidad.
  • Wifi: la conexión Wifi te permite controlar el termorregulador a distancia, usando tu teléfono móvil. Solo tienes que configurarlo y recibirás alertas a través de una app. Ya no tendrás que esperar a llegar a casa para resolver un problema con la temperatura.
  • Digitales: es de los dispositivos más precisos y fáciles de usar. Cuenta con una pantalla digital y táctil, en su mayoría, que muestra los datos de la temperatura. Si es tu primera vez usando estos aparatos, este modelo es completamente intuitivo.
  • Inteligentes: posee mayor autonomía que otros ejemplares. A través del tiempo de uso, el controlador graba tu preferencia de temperatura en cada momento del día y la adapta automáticamente, sin que tú debas intervenir. Además, detecta cuándo la casa está sola y mantiene un ambiente neutro, así ahorrarás energía y dinero.
  • De ambiente: son los reguladores más usados en hogares y oficinas. Se encargan de mantener temperaturas confortables en lugares cerrados. Suelen instalarse en calderas y son perfectos para los días fríos. Permiten que tu calefactor trabaje de forma equilibrada, sin causar una sobrecarga de energía.
  • Programables: Su principal función es ahorrar electricidad en aparatos como aires acondicionados o calentadores. Se regulan de acuerdo a las condiciones climáticas. Por esto, dan mayor o menor temperatura, dependiendo del clima en el exterior. En comparación con los ejemplares cronometrados, en estos dispositivos tú decides el rango de tiempo en el que trabajarán.
  • De ducha: normalmente son termorreguladores que vienen incorporados en grifos. De esta forma, se instalan en la ducha o lavabo y te ofrecen un flujo de agua constante, a una temperatura agradable. Con su uso proteges tu piel y te olvidas de las duchas muy frías o muy calientes.
  • Radiador: estos termostatos poseen un sensor que los ayuda a comparar la temperatura configurada por el usuario, con la temperatura real que hay en el ambiente. Así, ajusta el calor emitido por la caldera, según los valores que tú suministraste.
  • Suelo radiante: por lo general, no es fácil regular una calefacción de suelo, pues la instalación es invisible y está debajo de la construcción. Este dispositivo te deja llevar un control más preciso y a distancia de la temperatura que sale de abajo y va al ambiente.
  • Analógicos: te hablamos de los controladores de temperatura con más tiempo en el mercado. Aunque no poseen grandes avances tecnológicos, su precisión es bastante efectiva. Puedes regularlos manualmente con su control giratorio. Además, son ideales si tienes un presupuesto limitado.
  • Modulantes: Es un termostato de conexión permanente, que se coloca en los calefactores, para controlar su temperatura minuto a minuto. También realiza previsiones sobre los cambios de temperatura a futuro y modula el calor de acuerdo a las condiciones esperadas.
  • Enchufe: estos ejemplares son otra opción perfecta en caso de que desees gastar poco dinero en el regulador. Su diseño es resistente y su instalación es sencilla. Debes conectarlo a un enchufe de corriente directa y configurar la temperatura deseada. Cuentan con una pantalla pequeña, donde muestran los valores registrados.
  • Con sonda: hasta ahora, la mayoría de los termostatos que te hemos presentado se dedican a la temperatura ambiental en interiores. Sin embargo, este dispositivo cuenta con sondas que se extienden hasta el exterior de la vivienda, para recoger información en tiempo real sobre la temperatura del día y así ser más exactos en la regulación del aire dentro de la casa.
  • Aire acondicionado: un aire automático muchas veces es tu salvación durante el verano. Por eso, unirlo a un termorregulador te asegura un mejor equilibrio de la temperatura. Con este aparato evitas el frío en las horas donde el Sol baja, además, ahorras dinero en tus cuentas eléctricas.
  • Para horno: se considera que estos dispositivos también pueden llamarse llaves de paso, pues su funcionamiento se limita a abrir o cerrar el paso de la electricidad en el horno. De esta forma, evitan que tu comida tenga poca cocción o que el horno se caliente hasta niveles peligrosos.

Los termostatos son dispositivos útiles en cualquier época del año. Pueden funcionar tanto en hogares como en oficinas, porque ofrecen un clima agradable en la estancia.

Después de conocer cada uno de los tipos de reguladores de temperatura, esperamos que puedas tomar la mejor decisión de compra. En ocasiones, tus espacios requerirán más de un dispositivo, así que analiza tus necesidades y presupuesto para elegir los más apropiados.

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